La realidad del tiempo atmosférico a través de los modelos numéricos

La realidad del tiempo atmosférico a través de los modelos numéricos

El avance de la tecnología ha sido acelerado en las últimas décadas y la meteorología no ha estado ajena a ello. Aplicaciones de celulares que te dicen el tiempo para los próximas horas, mejoras en el acierto de los pronósticos, predicción de eventos extremos y más. Todo ha sido posible gracias al enorme avance de la modelación numérica, el aliado número 1 de los meteorólogos alrededor del mundo.

En este artículo vamos a sumergirnos en el mundo de los modelos numéricos del tiempo. Un mundo lleno de matemáticas, computación y líneas y líneas de código. Lo hacemos porque los modelos son una parte muy importante dentro de los sistemas de pronóstico, para la investigación e incluso están en tu celular, en la típica aplicación del tiempo.

Para hablar de modelos y entender de qué se trata esta complicada disciplina dentro de la meteorología, conversamos con el Ingeniero  Civil Industrial mención en Informática, Rodrigo Delgado Urzúa, experto en modelación atmosférica de la Oficina de Modelos y Desarrollo de la Dirección Meteorológica de Chile.

               ¿De qué estamos hablando cuando decimos Modelos Meteorológicos?

Para comenzar a entender qué son los modelos meteorológicos, Rodrigo Delgado nos explica primero que “un modelo es una simulación de la realidad”, que emplea el conocimiento científico sobre los fenómenos que deseamos representar por medio de esa simulación. “En el caso de los modelos meteorológicos, éstos están pensados para simular el comportamiento de la atmósfera mediante el desarrollo de la matemática que rige la interacción entre el aire, el vapor, la tierra, los aerosoles y demás elementos que son parte de la delgada capa que es la atmósfera”, puntualiza.

Desarrollar modelos no es algo que se haga de la noche a la mañana, requiere mucho esfuerzo multidisciplinario. Al respecto, nuestro experto indica que “el desarrollo de un modelo atmosférico, como el modelo de mesoescala WRF (Weather Research and Forecasting Model), es una labor titánica y generalmente colaborativa. Para ajustar un modelo o proponer una manera de resolver un fenómeno dado, es necesario realizar mediciones y experimentos que permitan confirmar que el enfoque utilizado es el correcto y que permite una adecuada representación de lo que realmente está sucediendo en la atmósfera”.

Los modelos tienen como principal resultado la representación actual, de los próximos días o semanas de las diferentes variables atmosféricas que nos interesan a los meteorólogos. Por ejemplo, en la animación siguiente (figura 1), se aprecia lo que el modelo GFS (Global Forecast System, modelo global estadounidense) -uno de los más utilizados a nivel global-, pronostica para el viento en niveles altos de la tropósfera.

Sobre el autor Marcelo Speranza

Investigador de Fenómenos meteorológicos. Difusor desde hace 30 años en Radio Chivilcoy, Diario La Razón y canal local de Cablevisión.